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| Para mezclar los metales hay que fundirlos primero. |
La mayor parte de los metales puros o son muy frágiles, o se oxidan con mucha facilidad o son demasiado blandos. Para evitar esas desventajas se mezcla el metal puro con otras sustancias: eso es una
aleación. Casi todos los metales que te encuentras en la vida cotidiana son aleaciones: en las monedas, en las joyas, en los cubiertos, en casi todas las piezas de un avión...
Muchas cosas a las que llamas metal en realidad son aleaciones: el acero (hierro + carbono), el bronce (hierro + estaño), el metal de soldadura (estaño + plomo), el latón (cobre + zinc), y muchos más. Las fórmulas de algunas aleaciones son secretos industriales de muchísimo valor.
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